Presente y futuro de la distribución y la exhibición cinematográfica


En los últimos años se ha producido un cambio radical tanto en la forma como en los medios y canales a través de los que una película llega al espectador, pero lamentablemente el modelo de distribución no se ha adaptado a los tiempos que corren.

La cuestión de las descargas ilegales de contenido se ha llevado la palma en recibir la culpa de las deficiencias en la distribución que como consecuencia ha llevado al endurecimiento de la LPI (Ley de Protección Intelectual). La piratería no es el problema de origen si no una consecuencia de no haber una oferta de contenidos audiovisuales a la altura de la demanda del cliente, tanto en volumen como en precio y por supuesto que no haya que esperar 4 meses después del estreno en cine para poder ver una película online.

Los que estamos en el sector hemos percibido como la distribución online no es del agrado de las grandes distribuidoras y productoras, aunque de cara al público quieran dar otra visión. El error está en que siguen teniendo la idea de que Internet como medio de exhibición online es un ataque a los canales de distribución habituales cuando realmente es un nicho más de mercado que no se está explotando como se debería.

Problemas reales de la exhibición en el modelo actual

Las salas de cine siguen exigiendo exclusividad para que entre 90-121 días una película no se exhiba en otro medio (VOD, DVD, etc.). Este realmente es uno de los problemas fundamentales de que haya descargas ilegales de contenidos de estreno, no se escucha al espectador que está diciendo “No voy a ir al cine, quiero ver la película en casa” por diversos motivos como puede ser en el caso de personas con ciertos tipos de discapacidad que hacen difícil acercarse a una sala, o que la sala más cercana esté a 100Km, o familias numerosas que realmente sea una odisea acercarse a una sala o simplemente que 5 estrenos a la semana son demasiados para que los veas todos en el cine, ¿a cuantos se nos han pasado muchas películas que habiendo estado online las hubiéramos visto?.
Se está discriminando y perdiendo un sector de mercado. Ir al cine sigue siendo un experiencia social que no la sustituye otro medio, simplemente, el canal online lo complementa. La consecuencia de la exclusividad de la ventana de distribución en los cines trae que los porcentajes que piden las distribuidoras a las salas sean acordes a sus exigencias pudiendo llegar a un 40% de la taquilla más un fijo bastante relevante. No es IVA todo lo que reluce, indudablemente no es el único culpable de los precios tan elevados de una entrada como podéis comprobar.

Otro problema fundamental son las altas tasas y porcentajes que hay que pagar cuando quieres poner una película a disposición del público en una plataforma online. En este caso hemos involucionado con respecto al modelo anterior de videoclub de barrio de toda la vida. Antes con un licencia única y con un porcentaje de la facturación por los alquileres era suficiente. Ahora los peajes son realmente una barrera prácticamente insuperable y lo está demostrando que después de varios años de plataformas online no se llega a tener beneficio e incluso perdidas. Para hacer una idea de lo que digo podemos estar hablando que por poner 1 sola película de estreno en una plataforma online, eso si 4 meses después del estreno, se puede llegar a pedir del orden de 3000 euros anuales de tasa fija más un porcentaje de cada alquiler online que tenga esa película. Solo con un estreno a la semana (52 semana/año) supondría un coste fijo de 156.000 euros al año sin haber vendido nada y estamos hablando de un catalogo de 56 películas que es una cantidad ridícula para las demandas del público. En películas de filmoteca podemos estar hablando de 250 euros de fijo por cada película de catálogo al año. Como se puede ver se está condenando a que el canal online sea algo inviable y que incluso las grandes plataformas de contenidos en VOD no sean rentables. No hay un tamaño de mercado en España suficientemente grande para hacer estas plataformas rentables con un total de 18 millones de internautas en nuestro país. Por eso videoclubs online como Yomvi se han tenido que integrar dentro de plataformas como Fusión TV de Telefónica o intentar internacionalizar la plataforma para poder hacer rentable el negocio, Filmin ahora está en Méjico y Wuakitv en Reino Unido.

Y para completar el círculo de la problemática la LPI se endureció hace poco para combatir las descargas ilegales, que está muy bien de no ser por que este cambio de regulación se tendría que haber acompañado de un reforma en cuanto a los derechos de exclusividad de comunicación pública que no están regulados para nada salvo para decir que tienes que pedir permiso al propietario de los derechos, por lo que te pueden pedir lo que quieran e incluso denegarte el derecho a exhibir un contenido online. Esto es contradictorio pues se alega que la ley esta hecha así para que no se condenen películas al olvido y lo que está consiguiendo es justo lo contrario. Los derechos de autor están regulados pero los de exhibición y comunicación pública no. De facto tendría que haber una clausula en la que si una película se ha publicado al menos una vez no se pueda revocar el derecho a nadie a exhibirla y prohibir las cuotas fijas por derechos de exhibición por lo menos en películas que hayan sido publicadas hace más de 10 años después de su estreno.

El modelo de film2see/film2cast

El consorcio film2see/film2cast surgió de la idea de traer un nuevo modelo de distribución en el cual haya de verdad un modelo abierto que permita la distribución y el acceso a la cultura cinematográfica a todo el mundo. Nuestro objetivo es que es los cineastas noveles o incluso los consolidados de todo tipo de géneros tengan una plataforma en la cual sus películas puedan ser exhibidas en cualquier medio, salas de cine o plataformas online sin limitaciones y sin exclusividades con el único objetivo de darles visibilidad y que el público pueda disfrutar de esos contenidos como y cuando quiera a unos costes que no supondrán ningún límite ni a los creadores ni a los distribuidores ni a los espectadores.

Para cumplir con este objetivo hemos creado film2see para la distribución online y film2cast para salas de cine, invitando a salas ya existentes o que incluso cualquier persona que quiera crear su propio espacio de proyección con unos recursos mínimos pueda formar parte de nuestro circuito de exhibidores, algo así como el AirBnB o el UBER de los cines. Creemos que este será el futuro de la distribución y de la exhibición sobre todo para el cine independiente y de autor el cuál nunca ha tenido el apoyo y los recursos suficientes que se merece.
Nuestra visión es un modelo colaborativo implantado al sector del cine en el que todo el mundo esté implicado por igual, tanto creadores como distribuidores y exhibidores con un único objetivo: la plena difusión de la cultura cinematográfica.

Jorge Massa